Corriente Política Conservadora 2027

La Ciudad de México que queremos es aquella en la que ninguna madre tenga que rezar cuando su hijo sale a la calle por miedo a que no regrese, en la que ninguna familia gaste sus últimos pesos en garrafones porque el agua no llega a su casa y en la que ningún padre ni ninguna madre tenga que elegir entre pagar la extorsión o cerrar el pequeño taller que sostiene a sus hijos. Queremos una ciudad donde la paz sea el primer derecho, el agua corra todos los días en cada llave y el trabajo honrado alcance para vivir con dignidad.

En seis años habremos devuelto la tranquilidad a las calles, eliminado la dependencia de pipas y garrafones en cada colonia, y logrado que la mayoría de los viajes se hagan en transporte público o en bicicleta sin temor a ser asaltados. La desigualdad habrá bajado por lo menos un 20 % y la contaminación un 30 %, pero sobre todo habremos conseguido que la economía deje de ser un monstruo que aplasta a la persona y vuelva a estar al servicio de la familia: que el tianguista, el mecánico de banqueta, la costurera, el repartidor y el comerciante de la esquina sean dueños de su herramienta, de su puesto, de su pequeño local y de su futuro.

Reconocemos la verdad que muchos callan: hoy millones de familias sobreviven gracias a la economía informal, con ingresos diarios que apenas alcanzan para el día; hoy millones de hogares en Iztapalapa, Tláhuac, Xochimilco y las zonas altas padecen cortes de agua de días o semanas; hoy miles de colonias viven bajo la sombra del delito, la extorsión y la desaparición, tres heridas —inseguridad, falta de agua y subsistencia precaria— no son problemas aislados: son una sola emergencia que golpea la dignidad de la persona y de la familia.

Por eso declaramos que la seguridad, el agua potable y el sustento diario son indivisibles y serán la prioridad absoluta de esta propuesta política conservadora, no hay paz verdadera si una madre sigue cargando garrafones, no hay agua suficiente si la calle sigue siendo territorio del miedo y no hay trabajo digno si la extorsión se lleva la ganancia del día.

La ciudad que construiremos pondrá a la policía de regreso en la cuadra, conocida por su nombre y viviendo entre los vecinos a los que protege; reparará fugas y llevará agua 24 horas a las colonias más olvidadas; y convertirá la informalidad en propiedad productiva real, sin trámites que humillen ni créditos que esclavicen, mediremos el éxito con indicadores que cualquier padre o madre entiende: cuántos niños vuelven a jugar en la calle sin miedo, cuántas casas ya no dependen de la pipa, cuántas familias viven del trabajo de sus manos sin que nadie les quite lo ganado.

Esa es la única Ciudad de México que vale la pena gobernar: la que vuelve a ser hogar seguro, fuente de agua y espacio de trabajo digno para cada una de sus familias.

Aquí puedes consultar algunas de las propuestas que esta corriente quiere llevar con representantes realmente conservadores a la cámara de diputados de la CDMX en 2027