La pintura del vecino no sale de nuestra banqueta.

Uno camina su calle y ve lo de siempre. La banqueta rota de la esquina, el árbol que nadie poda, la fuga que lleva tres semanas. Pregunta en la alcaldía y le dicen que no hay. Esa frase ya la sabemos de memoria. Lo que no nos dicen es a dónde se fue lo que sí había. Una parte se fue a la deuda. Otra, desde hace años, a obras, plantas, camiones y banquetas que no están en esta ciudad. Compartir el agua y el aire, sí. Pagarle la pintura al vecino, no.

Morena ya no encuentra de dónde sacar dinero sin seguir endeudando al país y a la ciudad. La deuda pública pasó de 17.88 billones de pesos en agosto del año pasado a 19.15 billones en agosto de este año. Son 1.27 billones más en doce meses. Hacienda espera cerrar 2026 con la deuda en 54 por ciento de lo que produce el país, el nivel más alto del que hay registro, y el paquete del año que entra la empuja a 55. Para el final del sexenio la dejan en 56.4. De cada cien pesos del presupuesto, ochenta ya están comprometidos. El hoyo sigue. Entonces miran lo único que todavía no han gastado: tu casa, el fruto de tu trabajo y el predial que ya pagas.

El programa se llama Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México. Lo empujan el gobierno federal y los de la Ciudad, el Estado de México, Hidalgo y Morelos. Cubre 84 alcaldías y municipios. En consulta se puede opinar hasta el 22 de noviembre en la capital, el Estado de México y Morelos. En Hidalgo, hasta el 24 de octubre. Yo ya mandé mi escrito. Desde Cuajimalpa, que está en la lista.

La primera página dice que no toca tu plan, ni el uso de suelo, ni los impuestos. Más adelante propone otra cosa. Si tu terreno no tiene casa, si tu casa es de uno o dos pisos, si está caída o si la construcción vale menos que el terreno, te cobran un impuesto nuevo, aparte del predial. Al menos uno por ciento al año de lo que el terreno valdría si construirías todo lo que el papel permite. Si tu lote es más grande que el de la cuadra, el cobro sube. No les importa si esperas agua, si heredaste el lote o si abajo tienes el taller. Para ellos, no construir más es desperdiciar. Para una familia, es vivir.

En diecinueve lugares van más lejos. Te dan de dos a cuatro años para edificar. Si no edificas, pueden poner el predio en subasta. Dicen que no es expropiación. El resultado es el mismo: dejas de ser dueño porque no construiste al ritmo que ellos quieren. En el Estado de México entran Ecatepec, Atizapán, Tlalnepantla, Naucalpan, Huixquilucan y Nezahualcóyotl. En la Ciudad de México: Gustavo A. Madero, Azcapotzalco, Miguel Hidalgo, Venustiano Carranza, Cuauhtémoc, Cuajimalpa, Álvaro Obregón, Benito Juárez, Iztacalco, Iztapalapa, Coyoacán, La Magdalena Contreras y Tláhuac. La ciudad que ya está hecha. No el cerro vacío.

Y el vacío de verdad está en otra parte. El propio diagnóstico dice que el 77.2 por ciento de la vivienda abandonada está en Zumpango, Tecámac y Huehuetoca. Casas lejos, sin empleo y sin agua. Ahí habría que empezar. No en la casa que sí tiene dueño, porque el dueño todavía puede pagar.

Lo más chilango del asunto no es el impuesto nuevo. Es el cajón. Quieren acercar el predial al precio de mercado y mandar una parte a un fideicomiso de cuatro estados. En la Ciudad de México el cobro lo haría el gobierno central, y de ahí saldría la aportación. Traducido: el dinero de tu alcaldía sale a pagar obra, planta y banqueta del otro lado de la línea. Compartir la cuenca, sí. El agua no conoce aduana, ni el aire, ni el camión que cruza. El predial sí conoce dueño. Es de cada entidad. No es una bolsa común para que la capital siga pintando la calle del vecino mientras la suya sigue rota.

Eso ya lo hemos pagado demasiado. Transporte que sale y no regresa igual. Obra que se anuncia en la zona conurbada con dinero que se junta aquí. Plantas, banquetas, camellones y estudios que no se caminan desde esta acera. Ahora lo quieren dejar escrito, con un fideicomiso que no le rinde cuentas a tu Congreso. Además quieren cobrar por construir un piso de más, poner tope al precio de la vivienda, y que una secretaría diga si tu licencia sirve. Quieren extender el Hoy No Circula a toda la zona, y un emplacamiento y una tenencia para todos. Si no te llevan el camión, te cobran el día que usas el coche.

El 7 y el 8 de octubre dijeron que es falso. Que no suben el predial, no tocan el catastro y no subastan terrenos, porque no tienen facultad de cobrar. El gobierno de la Ciudad dijo que el documento todavía no es definitivo. Un boletín no borra una página. Mientras el impuesto, la subasta y el predial compartido sigan escritos, la nota es prensa y el texto es la intención.

Morena gastó el margen. Endeudar más ya cuesta. Endeudar a la ciudad es dejarle la factura a quien todavía no vota. Entonces queda lo cercano: tu patrimonio, el fruto de tu trabajo y el dinero que ya pagaste para terminar la losa. No lo llaman cobro. Lo llaman orden. Y de paso, con ese orden, la capital sigue poniendo la pintura.

No pido muralla. Pido que cada quien pague lo suyo. El agua y el drenaje se coordinan, con factibilidad firmada, y sin autorizar más densidad donde no hay agua. La casa habitada queda fuera de cualquier plazo. El lote vacío del norte, antes que la casa de aquí. El predial se queda en la entidad que lo cobra. Si hay una obra que de verdad cruza la línea, se acuerda, se vota y se paga entre las partes. No se descarga en el recibo de quien ya mantiene su banqueta.

El correo es participacion.dgomr@sedatu.gob.mx. El portal, pozmvm.sedatu.gob.mx. Cabe en una cuartilla. La mía ya va. Si tu alcaldía está en la lista, o si solo pagas predial y crees que con eso basta, el plazo sigue abierto. El día que el recibo traiga la planta del vecino, ya no va a preguntar si querías compartir. Va a cobrar.

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