Por un Conservadurismo Vivo, Contra la Nueva Derecha Muerta
La CDMX clama por cambio. Morena promete justicia mientras la ciudad se hunde en corrupción y violencia. La Nueva Derecha, con sus discursos de “familia” y “valores”, no ofrece soluciones: es un eco vacío que traiciona a los chilangos. Como católico, empresario y orgulloso habitante de esta ciudad, digo: basta. Los conservadores de verdad, los que creemos en la fe, la libertad y el trabajo, no tenemos voz en la política actual. Este manifiesto es un plan para construir un conservadurismo vivo, con acción y soluciones reales. No hablo solo por mis 1378 seguidores en X; hablo por los 9 millones de chilangos que quieren una CDMX digna. ¿Están listos para pelear por nuestro lugar?
La Nueva Derecha: una traición a los valores
La Nueva Derecha no representa a los conservadores de la CDMX. Son los @raultortolero1 que critican a los “progres” en X mientras se alían con los corruptos de siempre. Defienden un “libre mercado” que ignora al 56% de los chilangos en la informalidad (INEGI). Hablan de “fe”, pero su intolerancia no refleja el espíritu de la caridad cristiana. Son un espectáculo vacío: gritan en redes, pero no caminan por Iztapalapa ni Tepito. La Nueva Derecha no es nuestra bandera; es una fachada que debemos derribar.
Un conservadurismo vivo: los 5 pilares
No vengo a quejarme, vengo a construir. Como chilango que ama esta ciudad, propongo un conservadurismo que mira al futuro sin olvidar sus raíces. Estos son los cinco pilares para una CDMX que despierte:
- Fe que une, no que divide: Ser católico es tender la mano, no señalar al diferente. Propongo comedores comunitarios en Iztapalapa, talleres de oficios en Xochimilco y guarderías en Tláhuac, financiados por empresarios con valores, no por políticos. La fe no es para excluir a los LGBT+ o a los ateos; es para levantar a los olvidados. En 2026, lancemos 10 proyectos sociales en la CDMX que muestren que la fe es acción, no solo palabras.
- Economía para los chilangos, no para los privilegiados: La Nueva Derecha defiende un “libre mercado” que beneficia a pocos. Yo propongo apoyar al 56% de los chilangos en la informalidad: créditos sin usura para tianguistas en Coyoacán, capacitación digital gratuita en Azcapotzalco y exenciones fiscales para microempresas que generen empleos formales. En 5 años, podemos reducir la informalidad al 50% en la CDMX. Los empresarios como yo debemos liderar con hechos, no con discursos.
- Seguridad con responsabilidad, no con desorden: La CDMX vive bajo amenaza: 1.8 millones de delitos al año (INEGI). Apoyo el derecho a poseer, portar y usar armas, pero con reglas estrictas: capacitación obligatoria, pruebas psicológicas y revisión de antecedentes. En colonias como Iztacalco o Doctores, ciudadanos entrenados pueden formar rondas vecinales, apoyados por cámaras con IA. En 2026, lancemos un piloto en Iztapalapa: 100 ciudadanos capacitados para defensa propia y 50 cámaras conectadas a una red vecinal. La seguridad es un derecho nuestro, pero exige disciplina.
- Educación que impulsa, no que limita: 4 de cada 10 jóvenes chilangos ni estudian ni trabajan (INEGI). La Nueva Derecha se queja de “ideología de género” sin ofrecer soluciones. Yo quiero escuelas en Cuauhtémoc y Venustiano Carranza que enseñen matemáticas, historia sin censura y ética cívica. Cada secundaria debe tener un taller de emprendimiento para que los jóvenes no caigan en la delincuencia. En 3 años, podemos tener 50 escuelas modelo en la CDMX.
- Unidad sin uniformidad: La CDMX no necesita divisiones ni cruzadas. Propongo foros en el Zócalo y en X para debatir con datos, no con prejuicios. Católicos, ateos, indígenas: todos caben en esta ciudad. En 2026, organicemos 10 foros en alcaldías como Tlalpan o Gustavo A. Madero para construir un pacto social. No se trata de pensar igual, se trata de trabajar juntos.
¿Por qué ahora?
La CDMX está en un punto crítico. Los conservadores no tenemos representación: Morena nos engaña con clientelismo, y la Nueva Derecha nos traiciona con su hipocresía. Ninguna propuesta política actual defiende nuestra fe, nuestra libertad ni nuestro trabajo con la fuerza necesaria para competir. Por eso, hoy vamos a buscar nuestro lugar. Quiero una ciudad donde mi fe inspire comedores, mi negocio cree empleos dignos y mis hijos caminen sin miedo en Iztacalco. Este manifiesto es para los millones de chilangos que quieren una CDMX viva, no para los que se conforman con tweets vacíos.
El reto
Si estás harto, actúa. Comparte este manifiesto en X con #ConservadurismoVivo y #CDMXDigna. Propón una idea para tu alcaldía: un comedor en Iztapalapa, un taller en Xochimilco, una ronda vecinal en Tláhuac. Si eres empresario, dona una hora para enseñar un oficio. Si eres joven, crea un meme que despierte conciencias. En 2026, no seremos un eco en X; seremos la CDMX que soñamos. ¿Te sumas o te quedas en la banca?

Fernando Sánchez Campos, chilango, católico, empresario.
No un profeta, sino un constructor.