Me quema el alma y esta llama no es retórica, sino la de quien ha leído demasiados archivos, demasiados decretos, demasiados informes que se disfrazan de neutralidad para perpetuar una farsa.
El Artículo 115 de la Constitución proclama al Municipio como un ente soberano, autónomo en su esfera, capaz de gestionar su hacienda, su territorio, su destino, pero esta promesa es una ficción semiótica, un significante vacío que flota sobre un abismo de significantes ausentes, los números lo delatan: 2,469 municipios en el país, 570 en Oaxaca, 124 en Chiapas, 81 en Guerrero y ninguno encarna la soberanía que se le atribuye, son apéndices de un cuerpo central, nodos en una red de control que se disfraza de federalismo, Vasallos con corona de cartón, piezas de un gran teatro donde el guion lo escribe siempre el mismo autor invisible.
Carecen de hacienda propia, y sin hacienda no hay libertad, como sabían los fisiócratas, el 92 % de los ingresos de Oaxaca, el 95 % de Chiapas, el 89 % de Guerrero provienen de transferencias federales: eufemismo para limosna condicionada, auditada, politizada, el predial recauda apenas 120 pesos por habitante al año en el sur, ¡ciento veinte pesos! En el norte 1,800, asimetría que no es accidental; es un dispositivo que significa dependencia, no pueden pagar un maestro, un médico, un kilómetro de camino sin suplicar al centro, el sistema no permite autonomía; la simula, la nombra, pero la vacía de contenido.
No deciden, el Pacto Fiscal, palimpsesto de 1978 reformado hasta 2023, centraliza el 87 % de la recaudación nacional, en 2025 transfiere 2.5 billones de pesos, pero siempre con candados: Ramo 28 llega con instrucciones precisas; Ramo 33, supuestamente “libre”, está sujeto a revisiones, presiones, desvíos, Chiapas recibe 12,500 pesos por habitante; Nuevo León, 4,200, pero ninguno puede usar ese dinero para romper su pobreza, porque no es suyo, porque es control, el sistema administra la miseria con la precisión de un relojero suizo.
La fragmentación no es accidente; es estrategia narrativa, 570 presidentes, 570 síndicos, 4,500 regidores en Oaxaca no son gobernantes; son personajes secundarios en una comedia de enredos donde el centro es el único protagonista, miles de cargos para comprar lealtades, para distribuir migajas, para asegurar votos, los partidos centrales imponen al 68 % de los presidentes municipales del sur —Transparencia Mexicana, 2024—. La ASF detecta irregularidades en el 42 % de los municipios con menos de 10,000 habitantes —Cuenta Pública 2023—, no es soberanía; es clientelismo perfecto, una máquina de producir gratitud y sumisión.
La geografía y la historia se usan como excusa narrativa, Sí, hay montañas, selvas, “usos y costumbres” en 417 municipios oaxaqueños, pero Teotitlán del Valle, con 5,000 habitantes, genera más ingresos por turismo que 50 municipios vecinos juntos —SECTUR 2025—, esto sin vender su alma, sin 570 sellos de hule.
La autonomía real no está en la atomización; está en mancomunidades, en distritos fuertes, en gobiernos que compartan recursos sin perder identidad, el sistema actual no defiende la cultura; la asfixia bajo el pretexto de preservarla, como un coleccionista que mata al insecto para clavarlo en su vitrina.
El sur paga el precio de esta gran ficción. 51.6 % de pobreza en Oaxaca. 66 % en Chiapas. 58.1 % en Guerrero. 792 mil, 1.69 millones, 818 mil en pobreza extrema, correlación con número de municipios: 0.52 —CONEVAL 2024, para 2030, sin cambio: 580 municipios en Oaxaca, tendrán 60 % de pobreza —proyección CONEVAL 2025. Sembrando Vida, Prospera, todos los programas: pañuelos, curitas, maquillaje, la fusión de municipios es cirugía. El sistema no quiere curar; quiere administrar la enfermedad, porque una enfermedad crónica es más rentable que una cura.
¡Por Dios, México, despierta! Esta promesa constitucional es un mito que nos condena, un relato que se repite en cada discurso oficial para ocultar la verdad, el sistema no falla; funciona exactamente como fue planeado: para perpetuar la desigualdad, para mantener al sur de rodillas, para que el centro tenga miles de clientes agradecidos.
Fusión ya: +30 % de transferencias por cinco años si el pueblo dice sí. 50 micro-municipios pueden convertirse en 10 distritos potentes. 15 % menos burocracia, 100 % más dignidad.
Fondo Sureño: 500 mil millones en tres años, Carreteras, Trenes. Internet, un peso ahorrado equivale a un kilómetro de esperanza.
IVA municipal hoy: 3 % del turismo se queda en casa, Palenque, Huatulco, San Cristóbal: 40 mil millones al año para sus hijos.
Esta soberanía local nunca existió. 570 cadenas o 570 alas, el sistema fue hecho para que el sur siga sangrando h el norte quejando, El sur no espera más, ni sus niños. ¡Fusiona hoy o entiérralos mañana!
