Cada noche, al cerrar mi puerta, igual que tu pienso en mi familia, la CDMX no duerme tranquila: 1.8 millones de delitos al año, en Iztacalco, el 20% de los robos son violentos, dice la SSC, como padre y chilango, no acepto que el miedo sea parte de nuestra vida, en mi manifiesto, fui claro: apoyo el derecho a poseer, portar y usar armas, pero con disciplina, no con caos, no busco un Viejo Oeste; busco una ciudad donde los ciudadanos responsables puedan defenderse cuando la policía no llega.
Propongo un piloto en Coyoacán para 2026: capacitar a 100 ciudadanos para portar armas, con entrenamiento obligatorio, pruebas psicológicas y revisión estricta de antecedentes, solo los disciplinados merecen ese derecho, a eso sumo 50 cámaras con IA en colonias como Doctores, conectadas a redes vecinales para alertas rápidas.
En Suiza, el porte regulado reduce delitos porque hay orden; aquí podemos lograrlo si trabajamos con cabeza, quiero rondas vecinales en Iztacalco, donde ciudadanos entrenados apoyen a una policía desbordada, en Tepito, un comerciante que cierra temprano por miedo nos dice: “Si tuviera cómo defenderme, no viviría así.” esta es mi lucha.
Como empresario, buscaremos cómo financiar parte de este piloto: cámaras, capacitaciones, lo que haga falta, pero la seguridad es de todos, la Nueva Derecha grita contra el crimen, pero no propone nada, mi conservadurismo vivo actúa. ¿Qué necesita tu colonia para estar segura? ¿Cámaras, rondas, capacitación?
Comparte este plan en X con #ConservadurismoVivo. Somos 9 millones de chilangos y merecemos caminar sin miedo, el conservadurismo vivo no es un discurso; es una CDMX segura.
