Santos Jóvenes para un Mundo Joven

El Legado Inspirador de Carlo Acutis y Pier Giorgio Frassati en México

Como mexicano, católico y empresario apasionado por la vibrante alma de la Ciudad de México, mi corazón rebosa de orgullo y esperanza al reflexionar sobre las vidas de Carlo Acutis y Pier Giorgio Frassati, dos santos jóvenes que serán canonizados mañana, 7 de septiembre de 2025, ¡imagínense! En un mundo joven, dinámico y lleno de desafíos digitales, sociales y existenciales, estos dos muchachos —uno un adolescente geek y el otro un aventurero comprometido— se erigen como faros perfectos para la juventud de hoy, sus vidas cortas pero intensas demuestran que la santidad no es cosa de épocas pasadas o de adultos solemnes, sino un fuego vivo y accesible para los jóvenes que buscan propósito en medio del caos moderno, en un México donde la juventud clama por modelos auténticos, su legado nos invita a elevarnos «hacia lo alto», construyendo una nación fiel a sus raíces, defensora de la vida y comprometida con el bien común, sin ceder ante corrientes tibias que diluyen nuestra identidad.

Vidas Jóvenes que Encienden el Fuego en lo Cotidiano

Carlo Acutis (1991-2006) y Pier Giorgio Frassati (1901-1925) fueron jóvenes como tantos de nosotros: apasionados, inquietos y conectados con su tiempo, pero con un amor radical por Dios y los demás que los hizo extraordinarios, Carlo, el “ciberapóstol de la Eucaristía”, murió a los 15 años en Milán por una leucemia fulminante, en un mundo joven dominado por la tecnología, este chico italiano era un nativo digital: jugaba videojuegos, amaba el fútbol y sus mascotas, pero usaba su talento en informática para crear una web sobre milagros eucarísticos que hoy inspira a millones, ¡qué modelo para los jóvenes mexicanos! En la CDMX, donde los smartphones y las redes sociales definen la vida diaria, Carlo nos muestra que la fe puede integrarse con naturalidad en el mundo digital, convirtiendo cada post, like o app en un acto de amor eterno y solidaridad.

Pier Giorgio Frassati, fallecido a los 24 años en Turín por poliomielitis, era el prototipo del joven activista: nacido en una familia rica, rechazó lujos para servir a los pobres, llevando comida, ropa y esperanza a los marginados, su fe diaria en la misa y su devoción a la Virgen lo impulsaron a ser un antifascista valiente, un montañista apasionado y un defensor de la justicia social, su lema, “Verso l’alto” (¡hacia lo alto!), es un grito perfecto para un mundo joven marcado por desigualdades, violencias y búsquedas de adrenalina, en México, donde los jóvenes enfrentan pobreza, inseguridad y la presión de las redes, Pier Giorgio nos llama a ascender: a conquistar montañas personales y sociales con un espíritu indomable, transformando la energía juvenil en acción transformadora.

Milagros que Confirman su Poder en un Mundo Joven

La canonización de estos santos jóvenes no es un ritual antiguo; está anclada en milagros que hablan directamente a la juventud de hoy, mostrando que Dios actúa en lo cotidiano y lo imposible, para Carlo, la Iglesia reconoció dos curaciones milagrosas: en 2013, un niño brasileño con una malformación pancreática grave sanó al rezar con una reliquia suya, llevando a su beatificación en 2020; y en 2022, una joven costarricense en coma tras un accidente se recuperó en Asís gracias a su intercesión, ¡estos prodigios son explosiones de esperanza para un mundo joven escéptico! Carlo, desde el cielo, sigue siendo un puente digital hacia la sanación, inspirando a los millennials y gen Z a creer en lo sobrenatural apesar del escepticismo moderno.

Pier Giorgio también brilla con milagros que resuenan en la juventud: en 1933, un italiano con tuberculosis ósea se curó invocando su oración, lo que lo beatificó en 1990; y en 2017, un estudiante estadounidense con una lesión cerebral fatal revivió tras pedir su ayuda, en México, la curación de un sacerdote con una lesión en el tendón de Aquiles añade un toque local, estos no son cuentos viejos; son rugidos celestiales que proclaman: en un mundo joven donde la ciencia y la fe parecen chocar, Dios obra a través de vidas juveniles entregadas con amor radical, invitando a los jóvenes a soñar con lo imposible.

Un Legado para la Juventud Mexicana en un Mundo Joven

¡Qué tesoro es el legado de estos santos jóvenes para un México rebosante de energía juvenil! Carlo nos enseña que en un mundo joven hiperconectado, la tecnología —tan vital en la CDMX— puede ser un arma de bien: usa las redes para promover la vida, la familia y la verdad, combatiendo la polarización que afecta a los jóvenes en plataformas digitales, su ayuda a los sintecho y marginados nos desafía a mirar las periferias de nuestra capital, desde Iztapalapa hasta Ecatepec y actuar con generosidad, convirtiendo la empatía juvenil en cambio real.

Pier Giorgio, por su parte, muestra a los jóvenes que la fe debe explotar en acción: su servicio a los pobres, su lucha contra la injusticia y su amor por la naturaleza responden a los clamores de un mundo joven en México, como la pobreza, la inseguridad y la sostenibilidad ambiental desde la Sierra Madre hasta el Valle de México, su antifascismo nos inspira a defender la dignidad ante ideologías divisorias o movimientos como la “Nueva Derecha” que sacrifican valores por conveniencia, en la CDMX, su espíritu llama a los jóvenes a salir a las calles, tejer comunidades y edificar un orden donde la familia sea el núcleo, canalizando la pasión juvenil hacia la justicia social.

¡Un Llamado a los Jóvenes para Elevar el Mundo!

En un México donde la fe enfrenta tormentas pero sigue siendo pilar para la juventud, Carlo y Pier Giorgio gritan que la santidad es para los jóvenes de hoy: adopten a estos santos como modelos, inspirándose en su alegría, coraje y entrega para navegar un mundo joven cambiante y hallar propósito eterno, nos invitan a defender la vida desde la concepción, apoyar a las madres, impulsar economías inclusivas para emprendedores jóvenes y cuidar el planeta con responsabilidad, ¡rechacemos la tibieza de sectores como el PAN o la “Nueva Derecha” que diluyen nuestra identidad! Abracemos un conservadurismo auténtico, arraigado en nuestra cultura y al servicio del bien común.

Desde el Zócalo hasta las colonias humildes de la CDMX, estos santos jóvenes nos convocan a vivir “hacia lo alto”, con fe alegre, servicio generoso y defensa apasionada de lo que une a la juventud mexicana, ¡que su intercesión impulse nuestras alas juveniles! Construyamos un México donde la verdad, justicia y caridad reinen, haciendo que su legado arda en cada joven corazón, ¡jóvenes de México, hacia lo alto, con Dios y por un mundo renovado!